Más allá de la infraestructura, la tecnología es clave para resolver los temas que están generando malestar en los usuarios.

Movilidad
Los usuarios dicen estar muy dispuestos a usar mucho más el transporte público si existiera una ‘app’ consolidada para planear las rutas y hacer pagos.

En los grandes centros urbanos del mundo, la movilidad es, sin duda, una de las principales causas de descontento entre los ciudadanos.

Trayectos que toman más tiempo, congestión, tumultos e inseguridad, son algunos de los temas que más están generando malestar en los usuarios de todo el mundo, según un estudio realizado por Stanford University para la red de pagos Visa.

La investigación, llamada ‘El Futuro del Transporte: La Movilidad en la Era de las Megaciudades’ se hizo en más de 30 centros urbanos de 19 países. Aunque no incluye a Colombia, prácticamente todos los temas y recomendaciones aplican a ciudades como Bogotá, en donde el transporte es uno de los mayores desafíos.

EL DIAGNÓSTICO

Actualmente, el 55% de la población mundial vive en el área urbana, y proyecciones de la ONU señalan que la proporción subirá a 68% en el año 2050.

“Algunos factores que están llevando a las personas a las ciudades incluye la promesa de empleos, prosperidad, atracciones culturales, mejor educación y trayectos más cortos. Los factores económicos son más pronunciados en países en donde las oportunidades de las zonas rurales son limitadas”, señala el estudio.

En ese sentido, la investigación dice que uno de los factores determinantes para el éxito de una ciudad y la felicidad de sus habitantes es contar con un sistema de transporte dinámico que pueda movilizar personas y bienes de forma rápida, fácil y confiable. Pero, en la práctica, el crecimiento de las ciudades ha desbordado la capacidad de los medios de transporte, impactando a los usuarios.

Casi la mitad de los encuestados por Stanford está percibiendo que los recorridos entre su casa y el trabajo/estudio les están tomando más tiempo.

Cabe recordar que un reciente estudio de INRIX Global Traffic Scorecard le dio a Bogotá el primer puesto entre las ciudades en las que más tiempo se pierde en los trancones, con 272 horas al año.

Sin embargo, el descontento de los usuarios en el mundo va mucho más allá del tráfico. Los temas que más se mencionan en el estudio son las multitudes, la confiabilidad del servicio, la limpieza, la atención al cliente, el costo y la conveniencia.

Un tema clave es que en algunos sistemas todavía existen algunas fricciones en el momento de pagar, Largas filas, el uso de distintos tiquetes para cada una de las alternativas de transporte, la aceptación solo de efectivo e incluso el desconocimiento de las tarifas, fueron los temas mencionados por los usuarios.

¿QUÉ HACER?

La investigación señala que si bien en muchos países hay grandes necesidades de infraestructura física de transporte, la realidad es que muchos de los problemas de hoy pueden abordarse con herramientas mejoradas y procesos que cuestan mucho menos.

“En el corto plazo, es mejor enfocarse en temas que pueden ser solucionados más rápidamente”, dice. De hecho, como consecuencia de la frustración de los usuarios, hay un apetito enorme por la innovación.

Es así como han tenido amplio desarrollo las aplicaciones de solicitar servicios y autos compartidos, aquellas que ayudan a evitar la congestión, a buscar estaciones de servicio, y las que facilitan los pagos.

Además, los usuarios dicen estar más dispuestos a usar el transporte público si existiera una ‘app’ consolidada para planear rutas y pagar por el servicio entre los distintos sistemas de movilidad.

Visa apunta que en pagos, la idea es que la experiencia sea amigable y que no exija registros.

USO DEL AUTOMÓVIL

El estudio señala además que el carro sigue siendo el rey, porque el 60% de las personas consultadas lo usa para ir al trabajo o a estudiar, y 61% lo usa para sus diligencias personales. En ciudades con metro y otros sistemas rápidos, solo el 13% usa el auto, frente a 42% en las ciudades en donde no los hay. Añade que las generaciones más jóvenes usan menos el carro por costos, temas ambientales y porque tienen menos hijos. Pero además, hay ciudades con más alternativas, no solo de transporte público, sino de alquiler de carros y servicios compartidos.

Lo que más odia la gente de manejaren las urbes es encontrar un parqueadero.

¿CÓMO MEJORAR EL TRANSPORTE CON SOLUCIONES TECNOLÓGICAS?

Los desafíos de la movilidad urbana son crecientes, y por eso, la tecnología juega un rol clave para ayudar a hacer los sistemas más eficientes y resolver las fricciones que sienten los usuarios.

“Creemos que con el aumento de la población urbana, las necesidades de los trayectos diarios y los patrones deben cambiar. Un recorrido debería incluir distintos modos de transporte. Abordar las necesidades de planear un recorrido, ordenar y pagar los pasajes, revisar los horarios y hacer seguimiento de que todo esté funcionando a tiempo, debe ser lo más fácil posible”, señala Visa.

La gran ventaja es que los desarrollos tecnológicos permiten ahora tener mucha más información para identificar cómo las políticas, desarrollos y en general la actividad urbana impacta a la economía y a los ciudadanos, dice el estudio.

Justamente, Visa señala que la Inteligencia Artificial (AI), combinada con el Big Data, permite tener una gran cantidad de información sobre comportamientos y tendencias para anticipar la demanda y asegurarse de que todos los vehículos del sistema masivo estén en donde deben estar en el momento correcto.

“Al crear un sistema que funciona de manera predictiva para asegurarse de que todo está en la posición que le corresponde, así como dirigir a los usuarios a donde hay menos congestión; las ciudades, los operadores de tránsito y las empresas pueden crear una mejor experiencia de usuario”, afirma Visa.

Además, el monitoreo con sensores, AI, reconocimiento facial y otras tecnologías son claves para detectar anomalías y así mejorar la seguridad.

Por el lado de los sistemas de pagos, es clave seguir desarrollando los pagos sin contacto para agilizar la compra de los tiquetes, de manera que no haya necesidad de comprar previamente los tiquetes.

Incluso, Visa ya está pensando en una siguiente generación, que incluso pueda eliminar los torniquetes de acceso al transporte, y en temas de reconocimiento facial para identificar a las personas y que así no tengan necesidad de usar tarjeta, celular o efectivo.

Además, la información relacionada con los pagos también tiene utilidad en temas de transporte y movilidad. Esto, si se tiene en cuenta que “puede proveer datos sobre las horas pico para el comercio, en dónde compran y parquean las personas, sus trayectos. Esto puede ayudar a tener información valiosa para planear rutas adicionales, abrir más parqueos, etc.”.

De todas maneras, señala el estudio, esto trae algunas preocupaciones relacionadas con la privacidad de los usuarios y la seguridad de la información. “No obstante, hay tecnologías que dan nuevas posibilidades para recolectar información y analizarla sin amenazar la integridad personal”, concluye.

Tomado de El Portafolio