Tomado de La República 

La invención, derivada y ejecutada con un proyecto de I+D accedió a beneficios tributarios ofrecidos por el Ministerio de Ciencias

La Superintendencia de Industria y Comercio otorgó a Promigas y a la Universidad del Norte la patente de invención No. 65906 por el diseño de una tecnología que permite reducir sustancialmente el consumo de energía en el proceso de microlicuefacción de gas natural (GNL). El GNL es la forma líquida del gas natural, que permite almacenar la misma energía en un volumen 600 veces menor que cuando está en forma gaseosa.

Gran parte del comercio internacional de gas natural se da en forma de GNL, y esta forma líquida del combustible también se puede utilizar en transporte de carga y marítimo reduciendo las emisiones de CO2 en 30% y las de material particulado hasta en 99% cuando se compara con otros combustibles líquidos como el diesel o el bunker.

El nuevo desarrollo, que es el resultado de proyectos de investigación conjunta de la universidad y la empresa, consiste en un diseño que utiliza tubos vortex para aprovechar la caída de presión que se da a la llegada del gas a las ciudades, para enfriar, condensar e incluso licuar, gases sin hacer uso de fuentes externas de energía en el proceso de transformación.

Para Promigas y sus filiales, pretende la descarbonización de sectores de la economía como el transporte de carga y un habilitador para llevar gas natural a zonas no interconectadas. El gas natural licuado representa una alternativa viable, puesto que puede ser transportado en camiones hasta estas zonas y regasificado en sitio para su distribución al consumidor final.

“Hoy presentamos el resultado de un proceso intenso de más de 5 años, que además de permitirnos fortalecer nuestra propuesta de valor a nuestros clientes, nos permitió formar nuevas capacidades científicas y técnicas en nuestros colaboradores” indicó Marco Sanjuan, gerente de Innovación de Promigas y director del Centro de Investigación e Innovación en Energía y Gas.

Esta invención, derivada de un proyecto de I+D ejecutado por Promigas y la Universidad del Norte que accedió a los beneficios tributarios ofrecidos por MinCiencias, surgió de la exploración de nuevas tecnologías que, al ser integradas a los procesos industriales de la compañía, permitieran capturar la energía y aprovecharla de manera útil.

“Esta patente sin duda es ejemplo de una vinculación universidad-empresa exitosa, en donde se fusionaron las capacidades científicas y técnicas de un aliado académico y uno industrial para el desarrollo de procesos con alto potencial de escalamiento”, enfatizó Javier Páez, vicerrector de Investigación, Creación e Innovación de Uninorte.