Tomado de El Nuevo Siglo

La seguridad energética es fundamental para cualquier país, y Colombia no es la excepción. Aunque aproximadamente el 67% de la electricidad de Colombia se produce a partir de sus propios recursos hidroeléctricos, la excesiva dependencia de una única fuente de energía expone al país a posibles problemas de seguridad energética con las crisis estacionales o meteorológicas. Se necesita una mayor diversidad en el suministro de electricidad para aumentar la seguridad general del abastecimiento.

De allí que el gobierno haya decidido impulsar otros proyectos en la generación de energía y nada mejor que adelantar la exploración de las plantas eólicas, que solo con los vientos del Caribe, podrían generar un potencial de 50 gigavatios.

Con este panorama favorable, el Ministerio de minas y Energía, en cabeza de Diego Mesa, publicó la hoja de ruta definitiva para proyectos eólicos costa afuera en Colombia.

“Este es un trabajo que ha sido posible gracias a la financiación del banco mundial, el Gobierno británico y a la firma The Renewables Consulting Group. Ya incorporamos todos los comentarios que se recibieron por parte del público”, afirmó el jefe de la Cartera.

El desarrollo de este proyecto en el sector energético hace parte de todo el proceso de diversificación que se inició en el 2018 y es la oportunidad para aprovechar los vientos de talla mundial que existen en la zona caribe del país, alrededor de 13 metros por segundo, lo que supera el promedio mundial.

La energía que se obtiene a partir del viento, es decir, es el aprovechamiento de la energía cinética de las masas de aire.

Gestión

En la creación la creación de esta hoja de ruta el Ministerio de Minas y Energía destaca la participación y colaboración le Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), la Dirección General Marítima (Dimar), la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la Asociación de Energías Renovables Colombia (SER)

Esta hoja de ruta considera el papel potencial que la energía eólica costa afuera puede desempeñar en el desarrollo del sector energético a mediano y largo plazo en Colombia y proporciona recomendaciones sobre los próximos pasos en términos de formulación de políticas, planificación y desarrollo de proyectos financiables.

La costa caribe de Colombia tiene abundantes recursos eólicos, en particular cuenta con un potencial total estimado de 109 GW de energía eólica costa afuera, pero al considerar varias limitaciones ambientales, sociales y de otro tipo, el análisis revela que hay áreas de exploración de desarrollo de aproximadamente 50 GW en potencial acumulado.

Sostenibilidad

En general, el uso de recursos hidroeléctricos en Colombia significa que el país está en mejor posición que otros con respecto a las emisiones de carbono de sus fuentes de electricidad. Sin embargo, para cumplir con sus objetivos actualizados de NDC e implementar sus objetivos de neutralidad de carbono para 2050, Colombia tendrá que desarrollar agresivamente la generación de electricidad baja en carbono.

Según las conclusiones de la «Estrategia Climática de Largo Plazo de Colombia E2050 para Cumplir el Acuerdo de París», el uso de la electricidad en todos los sectores de uso final tendría que duplicarse como mínimo para 2050. Esto creará importantes retos y oportunidades para diversificar la combinación de energías y desarrollar una capacidad de generación renovable no convencional

Equidad

La población de Colombia tiene un excelente acceso a la electricidad, ya que el 99,77% de las personas tienen acceso a una fuente de electricidad básica. Sin embargo, el precio de la electricidad es el principal reto de cara al futuro. Será fundamental garantizar que los precios de la electricidad se mantengan estables y asequibles. Una vez más, la sobreexposición a fuentes únicas de electricidad puede ser contraproducente para la estabilidad de los precios. De igual forma, el aumento potencial de la energía de carbón y gas, como se prevé también, conducirá a una mayor exposición a los precios mundiales de las materias primas.

Posibles escenarios

En el Escenario “bajo”, se asume que la energía eólica costa afuera se desarrolla y adquiere en situaciones específicas de forma individual, en proyectos de menor tamaño y sin el establecimiento específico de una estrategia nacional prospectiva y un programa de adquisiciones específico para la energía eólica costa afuera. Se presume que el escenario bajo se puede lograr sin un plan de expansión de transmisión dedicado, aprovechando tanto los refuerzos normales durante el período, como concentrando el despliegue más cerca de los centros de carga de Cartagena, Barranquilla y Santa Marta.

De otro lado los de Escenario “alto”: El escenario del caso alto supone que la energía eólica costa afuera se desarrolla a escala comercial (incluidos proyectos a nivel de 1 GW), a través de un programa de adquisiciones específico de tecnología dedicado. Para lograr el objetivo de 2030, será necesario evaluar e implementar mejoras y proyectos de transmisión adicionales, que actualmente se están considerando. Para lograr los volúmenes significativos en el período 2030-40, y especialmente en el período 2040-50, será necesario emprender un programa significativo para construir la capacidad de transmisión necesaria.

Financiación de proyectos

Los proyectos de energía eólica costa afuera tienen grandes necesidades de capital, por lo que se será importante para el desarrollo de este y otros proyectos similares, iniciar contactos con financiadores internacionales experimentados para ayudar al gobierno a entender los requisitos de los prestamistas.

Entre ellos se encuentran los bancos internacionales, las instituciones financieras de desarrollo (DFIs), las instituciones financieras internacionales (IFIs) y las agencias de crédito a la exportación (ECAs). Las ECASs pueden ser fundamentales para movilizar moneda local y prestamistas internacionales experimentados, como ha sido el caso de Taiwán.

Otro aspecto importante es la creación de incentivos por parte del gobierno nacional a las entidades financieras de segundo piso, a los Fondos Nacionales, por ejemplo, o a las entidades bancarias nacionales con el fin de aumentar la participación del sector bancario colombiano en la financiación de proyectos eólicos costa afuera con una tasa y términos competitivos, que se asemejen a las condiciones utilizadas por los bancos internacionales.

Y finalmente aprovechar los programas de financiación en condiciones favorables y las asociaciones para reducir el coste de la financiación. Deben investigarse los mecanismos de financiación concesional y de apoyo al crédito para garantizar que los costes de financiación del patrocinador del proyecto puedan estructurarse con niveles competitivos a ni el mundial.