Tomado de Portafolio

Empresas Públicas de Medellín, Empresa de Energía de Pereira y el Grupo Energía Bogotá, encabezan el mercado en el territorio nacional.

El servicio público de distribución de energía eléctrica es tan rentable en el país, que actualmente el negocio es prestado por más de un centenar de empresas, entre pequeñas, medianas y grandes.

Sin embargo, la mayor parte de la torta en esta actividad que representa ingresos anuales por cerca de $12 billones (más de $9 billones en distribución y $2,5 billones en comercialización), está en manos de tres compañías que tienen a su cargo el 50% de la operación.

Así, Empresas Públicas de Medellín (EPM), Empresa de Energía de Pereira (EEP) y el Grupo Energía Bogotá (GEB) dominan el negocio en la prestación del servicio de energía eléctrica, mientras que el 50% restante en distribución está en compañías públicas y privadas con alcance departamental o municipal.

El conglomerado antioqueño desarrolla su tarea en los departamentos de Antioquia con EPM, en Córdoba, Sucre, Bolívar y César con Afinia, en Caldas con la Central Hidroeléctrica de Caldas (CHEC), en Norte de Santander con Centrales Eléctricas de Norte de Santander (CENS), en Quindío con la Empresa de Energía del Quindío (EDEQ), y en Santander con la Electrificadora de Santander (ESSA).

Por su parte EEP, participa en la distribución de energía en Atlántico, Magdalena y La Guajira con Air-e, y en Risaralda y norte del Valle con EEP. Y el grupo bogotano, hace lo mismo en Bogotá y Cundinamarca con Codensa y en Meta con la Electrificadora del Meta (EMSA).

Así mismo, en la Lista de Empresas de Energía Distribución – Comercialización de la Creg, conformada por 130 empresas, el grueso de la operación en el país es atendida por cerca de 30 compañías (ver mapa).

De acuerdo con Andesco, el cubrimiento en el servicio de energía es cercano al 97,5%, y el consumo de corriente eléctrica al cierre del 2021, con respecto al 2020 creció un 5,2%
El gremio reitera además que, para diciembre del año pasado, este sector de servicios públicos y comunicaciones representaba entre el 6,7% y el 7% del PIB, en donde la distribución de energía eléctrica podría significar la mitad, lo que muestra una importante participación.

“No demos por sentado que las empresas estamos contribuyendo a la reactivación del país y estamos presentes en el día a día de las familias, desde que se levantan y abren la llave para tomar agua, hasta la noche cuando se apaga la última luz”, señaló Camilo Sánchez, presidente de Andesco.

El líder gremial subrayó el agradecimiento “a las familias que pagan oportunamente sus facturas de servicios públicos porque están contribuyendo a la sostenibilidad de las empresas y les están ayudando a aliviar el peso de la cartera en mora que dejaron las medidas por la pandemia”.

CALIDAD EN EL SERVICIO

Un reciente reporte de la Superservicios, indicó que en el 2021 el servicio de energía eléctrica, con cerca de 110.000 solicitudes, fue el que recibió el mayor número de reclamos por parte de los usuarios.

Las demandas radicaron en la inconformidad por la medición del consumo facturado, los cobros inoportunos y cobros por conexión, reconexión y reinstalación, y sobre la prestación del servicio, de igual manera en temas administrativos y por la suspensión o corte del servicio sin previo aviso.

“Observamos un incremento en el número de trámites e interacciones directas con los usuarios, debido, en parte, a las condiciones de aislamiento y dificultades para obtener respuesta de las empresas prestadoras, lo que llevó a las personas afectadas a presentarlas directamente a la entidad”, explicó la superintendente Natasha Avendaño.

De acuerdo con el reporte, las empresas distribuidoras Afinia y Air-e de la región Caribe, junto con Codensa y EPM fueron las que más tuvieron quejas con respecto al servicio.
Además, las zonas del país con el mayor número de reclamos fueron Bogotá, Atlántico, Bolívar, Valle de Cauca, Santander y Antioquia.