Tomado de Hablemos De Minería 

La Superintendencia de Sociedades aprobó el proceso la fusión de las empresas Emgesa, Codensa, Enel Green Power Colombia, y ESSA2 SpA (filiales en Centroamérica) en una única sociedad cuya razón social será Enel Colombia.

De acuerdo con la empresa, la fusión de estas compañías del Grupo Enel contempla la suma de los activos de Colombia, Costa Rica, Panamá y Guatemala. Además, viabiliza la reorganización societaria entre Enel Américas (57,345%), Grupo Energía de Bogotá (42,515%) y otros accionistas minoritarios (0,140%)”.

“Desde Enel Colombia seguiremos trabajando para habilitar la transición energética en el país, en donde la electrificación será el principal motor para acelerar la descarbonización y contribuir a mitigar el cambio climático”, dijo Lucio Rubio Díaz, director general. “Seguiremos impulsando un portafolio de productos y servicios que brindan soluciones a las ciudades, las industrias y los hogares a través de Enel X. Con las filiales de Panamá, Costa Rica y Guatemala, construiremos una plataforma regional sólida y robusta que a partir de las sinergias nos permita seguir creciendo en los mercados de Centroamérica”.

Con los activos de varios países, Enel Colombia se enfocará en la integración de las energías renovables en el país y Centroamérica. Su nacimiento se da con un valor patrimonial superará los $30 billones.

También apostará por “las inversiones verdes, lo que permitirá crecer más de un 50% la capacidad instalada de la compañía ascendiendo a más de 5000 MW en 2024”.

En Bogotá, por ejemplo, seguirán trabajando para acompañar el desarrollo de la capital hacia una megaciudad sostenible, impulsando proyectos de movilidad eléctrica masiva e individual, automatización y digitalización de las redes eléctricas y nuevos servicios para los clientes.

Hace unos meses, en el marco del congreso de Andesco, Rubio explicó que toda esta fusión les permitiría consolidarse en el país para ser un gigante de las renovables. De hecho, en este momento reveló que están construyendo en la Costa Caribe 1.000 megavatios de renovables no convencionales, con inversiones por $2 billones.