Hoy más que nunca hay que buscar puntos que unen y no que dividen, de no hacerlo se hundirá una reforma tributaria necesaria, por la falta de concertación entre Gobierno, partidos, gremios, academia y sociedad. Todos de manera independiente -pero al unísono- le están recordando al MinHacienda que las circustancias actuales no hacen posible una reforma de semejante calado. No podemos aumentar la polarización. Ya no son solo odios de extremos políticos, sino una desafortunada narrativa de lucha de clases y desconfianza hacia el empresariado. Llegó el momento de acuerdos.

No se había visto un proyecto tan ambicioso y disperso en un momento tan inconveniente y peligroso para nuestra democracia con metas de recaudo abultadas, cercanas a 25 billones de pesos, donde el esfuerzo lo harán los mismos de siempre. Estamos en la recesión mundial más dramática en mucho tiempo y con contagios interminables.

Ya iniciaron las campañas electorales y la exposición mediática pondrá a más de un congresista en un mural de linchamiento por votar esta iniciativa. No es hora de medidas desmedidas, menos mal el Ministro ya empezó a aceptar nuestras propuestas porque gravar pensiones genera poco; el impuesto al patrimonio es antitécnico y trae inseguridad jurídica; tocar la canasta familiar y los servicios públicos es explosivo; gravar el internet del estrato 3 para arriba y dispositivos tecnológicos, retrasa la transformación digital. No arrastremos al vacío lo que funciona.

La eventual disminución de la calificación del grado de inversión no puede ser causa de improvisación. La venta de ISA a Ecopetrol dará caja adicional de casi 14 billones de pesos, así como la venta de activos sujetos de extinción de dominio, al menos 2 billones;  ser  más eficientes en el gasto con la reforma anunciada del SISBEN IV derivaría en 2,5 billones adicionales; la lucha contra la elusión y la evasión, 1,5 billones de pesos. Habrá que revisar varias exenciones en sectores que no requieran, así como postergar descuentos en tarifas de renta e IVA, entre otros que generarán 5 billones más. No siempre desde la ortodoxia están todas las opciones; podemos utilizar una porción razonable de reservas internacionales para cambiar el perfil del endeudamiento o utilizar estos recursos para las ayudas propuestas.

Solicitamos construir conjuntamente una nueva reforma porque somos conscientes de la necesidad del financiamiento y apoyo a una gran cantidad de compatriotas que requieren auxilios, devoluciones de IVA, ingreso gratuito a la educación superior pública, entre otros. Seamos creativos en el cómo, porque está demostrado que lo regalado no se aprecia, no repitamos los errores de Venezuela que destruyó el aparato productivo y mató las ansias de superación por el asistencialismo.

Dijo Churchill: “muchos miran al empresario como el lobo que hay que abatir; otros como la vaca que hay que ordeñar; pero pocos como el caballo que tira del carro”.

Camilo Sánchez, Presidente Andesco