La pandemia ha impactado de manera negativa a los indicadores de Electricaribe y este tema ha concentrado una buena parte del proceso de empalme con los dos nuevos operadores que entrarán al mercado de energía de la Costa Caribe. Sin embargo, el Gobierno reitera que la fecha de entrega de las llaves de Caribe Mar y Caribe Sol, fijada para el 30 de septiembre, se mantiene  vigente.

Tanto el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa, como la superintendente de Servicios Públicos, Natasha Avendaño, han ratificado que se avanza en el proceso de empalme de acuerdo con el cronograma fijado. Cabe señalar que los contratos permiten que se realice una prórroga de la fecha de entrega en caso de ser necesario.

De cumplir con lo pactado inicialmente, en menos de un mes, es decir el 1 de octubre de este año, las empresas Caribe Mar y Caribe Sol comenzarían a atender la comercialización y distribución de energía en la Costa Caribe. La primera, a cargo de Empresas Públicas de Medellín (EPM), cubriría a Bolívar, Córdoba, Sucre y Cesar; y la segunda, a cargo del Consorcio de Energía de la Costa, estaría en Atlántico, Magdalena y La Guajira.

No obstante, en recientes declaraciones el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, aseguró que EPM está analizando su entrada en Caribe Mar y que avanza en negociaciones con el Gobierno para que destine recursos que equiparen las cifras de Electricaribe a las que había cuando comenzó el empalme.

Esto se debe a que a causa de la pandemia indicadores como el nivel de pérdidas habría aumentado alrededor de un 38% y el recaudo habría bajado a casi un 48%.

El mandatario dijo que en el contrato con Electricaribe, EPM incluyó una cláusula de material adverso (MAC por sus siglas en inglés Material Adverse Challenge), la cual permitiría a la empresa revaluar su entrada a Caribe Mar si no hay acuerdo con la negociación frente a los cambios en los números que se  han registrado.

“Un mercado en donde de 100 kwh que se compran para vender, se pierden 38kwh, y de los 62 kwh que quedan solo se pagan 43 kwh, hace que se tenga un déficit de caja considerable”, había señalado en entrevista con EL HERALDO Yulieth Porras Osorio, gerente de Empresa de la Energía de Pereira (Enerpereira), la cual hace parte del Consorcio de Energía de la Costa.

La llegada de la pandemia a Colombia y las medidas de alivio aplicadas a los usuarios del servicio de energía, como la opción de diferir el pago de las facturas y la congelación de costo unitario del kilovatio para los usuarios, han implicado cambios en las finanzas de la empresa.

A esto se suma que frente a los costos de generación, en el primer semestre de 2020 la energía se ha incrementado aproximadamente $64 por KWh frente al mismo periodo de 2019, lo que produce un efecto negativo en el déficit de la compañía.

Todos estos aspectos coyunturales han producido déficit en el presupuesto de la compañía, los cuales se han ido solventando con apoyo de la Superintendencia de Servicios Públicos a través del Fondo Empresarial, lo que permite garantizar la prestación del servicio de energía”, señaló recientemente la agente especial de Electricaribe, Ángela Rojas.

Se calcula que la deuda de la empresa con el Fondo Empresarial de la Superservicios ha aumentado en los dos últimos años y llega a $4,4 billones.

Tomado de El Heraldo