La Upme ya definió las conexiones de las obras de generación renovables que fueron asignadas en las dos subastas del 2019.

La pandemia por la covid-19, que desaceleró la operación minera y petrolera del país, no le puso freno al desarrollo de los futuros proyectos solares y eólicos para la generación de energía.

Las iniciativas, que serán las primeras fuentes renovables que le entregarán electricidad al Sistema Interconectado Nacional en la historia energética de Colombia, ya tienen prácticamente asegurada la entrada al sistema entre el 2022 y 2023 gracias a que les fue asignada en días pasados su conexión.

Así lo definió la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme), entidad que estableció como será el enlace de cada uno de los 20 proyectos de fuentes renovables de energía (que fueron asignados en las subastas del cargo por confiabilidad y contratos de largo plazo del año pasado), a las líneas del Sistema Nacional de Transmisión (SNT) y al Sistema Regional de Transmisión (SRT).


“Ahora las fuentes convencionales de generación eléctrica las podemos complementarlas con la energía del sol y del viento. De este modo, tendremos una matriz cada vez más limpia, resiliente y responsable con el medio ambiente”, señaló la Ministra de Energía, María Fernanda Suárez.

Por su parte el viceministro de Energía, Diego Mesa, subrayó que el Gobierno Nacional está impulsando la competitividad de la matriz energética del país, promoviendo una mayor generación eléctrica a partir de fuentes de energía renovables no convencionales.

“La meta es aumentar la capacidad instalada en este tipo de energías, al pasar de 50 megavatios (Mw) de capacidad instalada, que es lo que hoy necesita una ciudad como Ibagué, a por lo menos 1.500 Mw, equivalentes a lo que requieren Cali y Medellín juntas”, aseguró el funcionario.

De los 20 proyectos de fuentes renovables que fueron asignados en las citadas subastas, y que en total tendrán una capacidad instalada de 2.271 Mw, la mitad (10 iniciativas) corresponden al desarrollo de parques eólicos y los restantes a infraestructuras solares.

En cuanto a los primeros, su capacidad instalada en conjunto será de 1.765 Mw, y todos se ubicarán en el departamento de la Guajira. Y de los segundos, la capacidad instalada en cinco obras será de 506 Mw, y estarán localizados en los departamentos de Córdoba, Cesar, Tolima, Valle del Cauca, Casanare y Meta.

“Para el desarrollo de los proyectos de energías renovables no convencionales que fueron adjudicados en los concursos públicos del cargo por confiabilidad y contratos de largo plazo, es importante y vital ya tener definidas su conexión, porque así se garantiza la entrega de la energía, lo que ayuda a acercarse más al hito de ser los primeros proyectos en hacerlo”, señaló Germán Corredor, director de la Asociación de Energías Renovables (SER Colombia).

El líder gremial precisó que así se da el primer paso para que las respectivas iniciativas comiencen con los trámites del licenciamiento ambiental de las mismas conexiones, de igual manera con el diseño para el tendido de redes hasta los STN y STR, sin embargo, deja en claro que todavía falta terreno para que inicien la entrega de la energía.

Cabe anotar que en las citadas subastas también fueron asignadas las Termoeléctrica Caribe (42 Mw), Candelaria (252 Mw) y Tesorito (200 Mw), y las centrales hidroeléctricas Ituango (2.400 Mw), Escuela de Minas y Miel II.

Por su parte Mariana Villegas, asociada Senior del área de Energía, Minas e Infraestructura de Baker McKenzie precisó con respecto al tema de la citada conexión que, en la actualidad hay varios mecanismos distintos que pueden ofrecer respaldo con confiabilidad como las fuentes renovables no convencionales y los sistemas de almacenamiento de energía en baterías, cuya norma fue expedida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg).

Tomado de Portafolio