Este jueves, a las 11 a.m., el Dane dará a conocer cómo le fue a la economía de Colombia durante el tercer trimestre del año, cuyo resultado estaría entre 3% y 3,5%.

Este rango incluye los escenarios de analistas del mercado y gremios de la producción, que plantean que, en cualquier caso, el resultado del producto interno bruto (PIB) nacional crecería al menos 3%.

Por ejemplo, según los expertos consultados en la más reciente Encuesta Mensual de Expectativas Económicas del Banco de la República, el indicador estaría entre 2,8% y 3,7%, con un rango medio de 3,2 %.

Esta última cifra corresponde a la apuesta hecha por diversos centros de pensamiento y agremiaciones, como Asobancaria y Andesco, e incluso el mismo equipo técnico del Banco de la República.

De acuerdo con los expertos del Emisor, “el consumo privado y la inversión en maquinaria y equipo sostendrán tasas relativamente altas de expansión, y esto, junto con la recuperación de la inversión en obras civiles y, en menor medida, de la del consumo público, permite esperar un ritmo de crecimiento para la economía en su conjunto del 3,2% para el tercer trimestre”.

No obstante, el comportamiento en el sector de vivienda sería inferior al esperado entre julio y septiembre, ya que, según el equipo técnico del Banrepública, “dado que la recuperación que se esperaba para el segundo trimestre solo se materializó parcialmente, por lo menos en términos de variaciones anuales”.

Fenalco, por su parte, es quizá el gremio con mayores expectativas, ya que proyecta que este crecería al 3,5%, mientras que desde el Gobierno solo el ministro de Comercio, José Manuel Restrepo, se aventuró a decir que la economía se expandiría por encima del 3% en el tercer trimestre.

En tanto, el centro de estudios Fedesarrollo proyecta que la cifra estaría en el 3,4%, considerando los resultados más recientes de la dinámica económica, el análisis de riesgos al crecimiento de la actividad y los resultados de los modelos de análisis.

Al respecto, el director ejecutivo de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, explicó que “a pesar del bajo crecimiento económico en la región, la dinámica de consumo final de los hogares continúa siendo favorable al crecimiento. El gran reto sigue siendo subir la tasa de crecimiento por encima del 3,5% para cerrar la brecha del producto y mejorar así las cifras del mercado laboral, el gran lunar en materia económica este año”.

En tanto, el centro de estudios señaló que “el crecimiento de las ventas al exterior se mantiene bajo, mientras que el ritmo de importaciones continúa reflejando tasas aceleradas de crecimiento relativo al año anterior”.

Por el lado de la oferta, los sectores de comercio y transporte, administración pública y defensa, e industrias manufactureras, contribuirían con cerca del 50% al crecimiento económico; mientras que el de la construcción continuaría restando al total del valor agregado y el sector minero presentaría una desaceleración en su crecimiento.

“El buen comportamiento del consumo privado tendría impactos positivos en el desempeño del sector de comercio y transporte. Adicionalmente, la apertura parcial de la vía al llano y la normalización de actividades relacionadas al transporte contribuirían favorablemente al valor agregado total del sector”, añadió Mejía.

El directivo concluyó diciendo que: “Prevemos una desaceleración en el dinamismo del sector minero explicado por los resultados de producción de petróleo en el tercer trimestre y las dificultades en la producción de carbón como consecuencia de la caída del precio en el mercado internacional”.

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