Enel-Codensa recibió el Gran Premio Andesco a la Sostenibilidad 2019 en el marco del 21° Congreso de Servicios Públicos, como reconocimiento a la excelencia y el compromiso en sus prácticas sostenibles de gestión social, ambiental, económica y de gobierno corporativo. Enel-Codensa postuló una iniciativa por cada entorno, las cuales fueron analizadas bajo los lineamientos de Innovación, Gestión del Conocimiento, Generación de alianzas, Capacidad de aprendizaje, Generación integral de beneficios y Capacidad para trascender.

“Nos satisface este Premio que nos otorga Andesco porque va más allá del reconocimiento de ser un buen proveedor de energía. Concebimos la sostenibilidad desde un genuino compromiso para integrarla en la estrategia corporativa y en las decisiones operacionales del negocio. Trabajamos enfocados en la transición energética, en la protección del medio ambiente, aportamos a la movilidad eléctrica, avanzamos en la digitalización y no menos importante, tenemos un compromiso frente a las comunidades, a la calidad de vida y a la equidad de género”, afirmó Lucio Rubio Díaz, director general del Grupo Enel en Colombia.

Dos de las iniciativas que fueron destacadas para obtener el Premio fueron   la “Certificación del Sistema de Gestión Antisoborno de Enel-Codensa y Enel-Emgesa” y el programa “Educando con Energía”.

Como hecho relevante, la compañía fue reconocida por la integración que hace de la sostenibilidad a su estrategia corporativa y por el trabajo que realiza permanentemente para aportar a la consecución de seis de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, siendo este un compromiso adquirido por el Grupo Enel a nivel mundial.

La Certificación del Sistema de Gestión Antisoborno es una acreditación estándar ISO 37001 que acredita el Sistema de Gestión Antisoborno de las Empresas como un sistema que ayuda a prevenir, detectar y gestionar el riesgo de soborno de la forma más adecuada, además de exponer a los distintos grupos de interés su compromiso de tolerancia cero con la corrupción y el soborno, fortaleciendo la cultura ética, el buen gobierno corporativo.

Tomado de El Nuevo Siglo