Se llevó a cabo la subasta para garantizar energía firme para el periodo 2022-2023 a través del mecanismo del Cargo por Confiabilidad.

1º de marzo de 2019. Los resultados publicados por XM, el administrador y operador del Mercado de Energía Mayorista a cargo de este tipo de subastas, evidencia una apuesta importante de los generadores por garantizar la confiabilidad del servicio de energía eléctrica que va a requerir el país después de 2022.

El primer aspecto a resaltar es la reducción del 11,7% del valor del Cargo, respecto al de la última subasta llevada a cabo en 2012, donde se asignó energía para el periodo 2015-2016.

En total, se asignaron nuevas Obligaciones de Energía Firme a 66 plantas de generación -tanto nuevas como existentes que aún tenía energía no comprometida para este periodo-, de estas 48% son plantas térmicas, 39% hidráulicas y 12% eólica y solar.

Esto último es muy importante ya que demuestra la participación e integración que tendrán estas tecnologías en el país, en los próximos años. Además, ratifica la participación en la oferta que estas energías presentaron en la subasta reciente de renovables que no pudo ser asignada. Por lo tanto, para avanzar en el desarrollo de estos proyectos se espera que la próxima subasta de fuentes renovables sea exitosa en la asignación de contratos de largo plazo.

Las asignaciones muestran una participación de diferentes fuentes de generación que siguen apuntando a una matriz eléctrica diversificada, considerando el agua cuyo recurso aún tenemos por aprovechar, las térmicas que nos brindan un respaldo muy importante y una integración de no convencionales. En cuanto a cantidad de energía asignada, las proporciones son 54%, 44% y 2%, respectivamente, de un total de 164 GWh día, de los cuales al proyecto Ituango se le asignó el 2%, correspondiente a la porción de energía que aún no tenía comprometida en subastas anteriores.

Los proyectos de expansión fueron 23, 17 nuevos y 6 ampliaciones de plantas existentes, que representarán 4010 MW adicionales para el país, 1240 MW térmicos, 1372 MW hidráulicos, 1160 MW eólicos y 238 MW solares.

Además, la distribución geográfica de las plantas que fueron asignadas proporciona buenas señales para la economía del país, ya que varios de estos proyectos también inyectarán mayor dinamismo al comercio y turismo en zonas que hoy lo necesitan.

Ahora bien, para que esto pueda ser una realidad, será absolutamente necesario que los proyectos de transmisión para conexión de estas plantas de generación entren en operación de manera oportuna. Por ello, el reto es avanzar rápidamente en los procesos de convocatoria, así como el apoyo de todas las autoridades en los trámites ambientales, sociales, y hasta arqueológicos. Lo anterior, unido a los esfuerzos por garantizar el abastecimiento y confiabilidad del gas para las plantas térmicas.