Saturday, September 23, 2017

Tomado de: http://es.presidencia.gov.co/sitios/busqueda/discursos/170628-Palabras-del-Presidente-Juan-Manuel-Santos-en-la-instalacion-del-19-Congreso-Nacional-e-Internacional-de-Andesco/Discursos

Cartagena , 2017-06-28

Sistema Informativo del Gobierno - SIG

Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la instalación del 19° Congreso Nacional e Internacional de Andesco

 

 

Muy buenas tardes a todos.

Qué bueno estará aquí en este evento que yo considero uno de los más importantes.

Este gremio es muy importante para la economía, para el desarrollo del país.

Quiero, antes de iniciar mi intervención, agradecerles –ya que los veo aquí como todos juntos, al sector eléctrico, al sector de hidrocarburos, de gas–, por su apoyo en la tragedia de Mocoa. En tiempo récord, en 10 días, reconectamos Mocoa.

Y eso no hubiese sido posible si ustedes no hubiesen ayudo en la forma como ayudaron. De manera que muchas gracias.

Yo estaba pensando de qué les hablaba. Este es tal vez el último Congreso al que asisto sin tener otro presidente al lado, porque el próximo año cuando ustedes se reúnan ya habrá un presidente electo. Y generalmente la atención se va hacia los presidentes electos y no a los presidentes salientes.

Pero creo que como, yo la primera vez que vine –aquí no, a Medellín, en el año 2011, hace siete años, y este va a ser pues el séptimo año–, y pensé que una buena forma de despedirme –aunque nos falta un año todavía, y en un año se puede hacer muchísimo–, es hacer una especie de rendición de cuentas.

Y me puse a pensar cómo hago esa rendición de cuentas. Y ustedes mismos me dieron la respuesta.

El año pasado, el doctor Bernardo Vargas lo acaba de mencionar, ustedes se volvieron indispensables, aliados, para que podamos cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Entonces ahí se me ocurrió por qué no hacemos un pequeño y rápido repaso de cómo vamos en esos objetivos y cómo, ustedes como aliados –que ese es el último de los objetivos, se llaman las alianzas–, y ustedes son aliados fundamentales, pues hagamos un repaso de todos estos objetivos y cómo hemos avanzado y qué nos falta.

Hay que recordar que los Objetivos de Desarrollo Sostenible son producto de una iniciativa de Colombia.

Cuando estábamos discutiendo el final de los Objetivos del Milenio, y al mismo tiempo se estaba discutiendo todo lo que tiene que ver con el desarrollo sostenible, a una funcionaria de la Cancillería, muy diligente, se le ocurrió que por qué no fusionábamos, uníamos, esos dos conceptos, y que en lugar de prolongar los Objetivos de Desarrollo con los Objetivos del Milenio, 10, 15, 20 años más, por qué no los uníamos con la sostenibilidad.

Y ahí nació la iniciativa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que presentó Colombia. Me tocó a mí presentar esa propuesta en la Cumbre de Rio en el año 2011.

Comenzó una discusión muy interesante a nivel mundial. Cuántos objetivos, cómo se escogen esos objetivos.

Fuimos descartando unos, fuimos incluyendo otros, y como en toda negociación multilateral, pues llegamos a un número razonable, 17 objetivos que más o menos abarcaban todas las intenciones de los diferentes países y diferentes visiones sobre lo que debería ser un desarrollo sostenible para el planeta.

Con algo muy importante que fue un cambio fundamental. Los Objetivos del Milenio eran para los países en vía de desarrollo, los países pobres. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son para todo el mundo, todo el mundo tiene que contribuir a esos objetivos.

Ahí hubo un cambio de paradigma fundamental.

Finalmente, después de muchas discusiones, muy interesantes, repito, porque fue un aprendizaje, por ejemplo, estábamos con el Primer Ministro de Gran Bretaña. Inglaterra y Colombia fueron muy proactivos en la discusión.

Ya lo último, en el año 2015, y se apareció un experto en medio ambiente, en la preservación del planeta, escandinavo, en mi oficina y me dijo: Presidente, creo que ustedes se están equivocando. Son demasiados los objetivos que están poniendo. El que mucho abarca poco aprieta, y no están incluyendo lo que es realmente más importante.

Y me hizo una pregunta. Me dijo: usted ¿cuál cree que es la inversión más rentable para preservar el planeta?

Yo me quede pensando y dije: de pronto debe ser reforestar lo que ha sido deforestado, sembrar árboles, salvar las cuencas.

Y me dijo: No. Esa es la segunda. Hay una diez veces más rentable.

Y le dije ¿cuál es esa?

Cuidar de los corales. Cuidar los corales que tenemos aquí en la Islas del Rosario es diez veces más importante que cuidar nuestros bosques. Y cuidar nuestros bosques es fundamental si queremos preservar el planeta. En fin.

Finalmente llegamos a los 17 Objetivos que se aprobaron en la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre del 2015.

Colombia fue el primer país que introdujo, inclusive antes de que se aprobaran, los ODS, que introdujo esos ODS, en nuestra legislación, porque los incluimos en el Plan de Desarrollo.

Y desde entonces hemos venido utilizando esos objetivos como una de los parámetros, de las guías para nuestras políticas públicas, cumplir con los objetivos.

Por eso voy rápidamente, muy por encima, hacer como un balance de cómo vamos en esos objetivos.

El primer objetivo es poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo.

Ahí hemos hecho un gran esfuerzo. Hicimos un esfuerzo innovador, porque una de las primeras acciones, una de las primeras decisiones que tomamos fue introducir un nuevo concepto de cómo medir la pobreza.

Es el concepto de pobreza multidimensional que había desarrollado un antiguo profesor mío, Premio Nobel, Amartya Sen, y que tiene hoy un Centro de Desarrollo Humano en la Universidad de Oxford.

Con él habíamos tenido muchos intercambios y me dijo: ¿por qué no aprovecha y ensaya esto, que creo que es mucho más efectivo y más eficaz para medir y para combatir la pobreza?

Me fui para Oxford, me mostró todo el modelo y lo trajimos y lo comenzamos a aplicar.

En ese momento convencí a México, al Presidente Calderón, que hiciéramos ese plan piloto México y Colombia.

Hoy 60 países tienen ese sistema, que no mide la pobreza por ingresos, sino mide la pobreza por algo que ustedes tienen mucho que ver: es por las necesidades básicas que tienen las familias, que tienen las personas.

Y comenzamos a hacer la medición de pobreza multidimensional. Y continuamos con la medición tradicional por ingresos.

Pero eso nos ayudó muchísimo a focalizar la inversión pública en aquellos sectores, en aquellas áreas donde tuviera mayor impacto la lucha contra la pobreza.

Y eso ha sido extremadamente útil y eficaz, porque nos ha permitido, por ejemplo, en materia de pobreza multidimensional, comenzamos con el 30.4 por ciento. Ya lo redujimos a 17.8 por ciento. Casi 13 puntos.

Y en la otra pobreza, la monetaria, el porcentaje de reducción es aún mayor.

Y eso también nos ha ayudado a recortar a la mitad la pobreza extrema, a través de focalizar en cada familia qué es lo que el Estado tiene que hacer.

Tenemos ese plan que lanzamos, de Red Unidos, y donde los gestores tienen cada familia registrada, sus necesidades, qué requieren para irse ‘graduando’, y eso nos ayuda muchísimo a poder concentrarnos en aquellos aspectos, como por ejemplo, que el piso no sea de tierra sino de madera o de cemento. Que no haya familias hacinadas, 5 o 6 personas por cuarto.

En fin, todo eso nos ha ayudado a hacer una labor mucha más efectiva.

Y por eso Colombia es el país que hoy puede reclamar que los últimos seis, siete años ha reducido más, proporcionalmente, la pobreza que cualquier otro país de América Latina.

O sea que ahí vamos bien, pero nos falta todavía mucho.

Somos un país rico con demasiados pobres, todavía tenemos que continuar un buen tramo.

El segundo objetivo, poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria, mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible.

Ahí también hemos hecho un esfuerzo muy grande.

En el programa de Cero a Siempre, concentrando el cuidado de la primera infancia, que es la inversión más rentable socialmente que puede tener cualquier sociedad, hemos logrado, por ejemplo, bajar la tasa de mortalidad infantil por desnutrición en cerca del 25 por ciento.

Una reducción cerca del 25 por ciento. Pasamos de 9.16 muertes por cada 100 mil habitantes menores de 5 años a 6.82 muertes por cada 100 mil habitantes. Nos falta todavía mucho, no se debería morir un solo niño. Pero ahí hemos avanzado sustancialmente.

La producción agropecuaria ha venido aumentando. Y lo hemos hecho de una forma cada vez más sostenible, sobre todo en esas áreas, actividades que tienen potencial para producir más a un menor costo ambiental.

La salud, asegurar vidas saludables, promover bienestar para todos en todas partes en todas las edades.

En materia de salud, Colombia ha hecho un progreso enorme. Cuando llegamos al Gobierno, el 25 por ciento de los colombianos no tenían acceso a un sistema de salud. Hoy hay cobertura universal.

Teníamos dos sistemas, un sistema subsidiado y un sistema contributivo. El subsidiado tenía muchos menos servicios, beneficios que el sistema contributivo, lo cual era bastante injusto.

Equiparamos los sistemas. Pero no bajando el de primera clase a segunda clase, sino parando el de segunda a primera clase. Equiparamos esos sistemas y gracias al Congreso convertimos la salud en un derecho fundamental, para que ojalá nunca un hijo tenga que ver a su padre o a su madre morir porque no tiene plata para comprar medicinas o viceversa.

Convertimos eso de la salud en derecho fundamental y eso fue uno de los primeros países que dio ese salto. Eso es algo bien importante. Y hoy, según esa medición de la Organización Mundial de la Salud sobre los sistemas de salud, en Estados Unidos está en pleno debate qué sistema de salud adoptan.

La medición de la Organización Mundial de la Salud tiene tres componentes: cobertura –Colombia ya tiene cobertura universal–, número de tratamientos que cubre el sistema –Colombia tiene uno de los más generosos–, muchas veces no por cuenta de Gobierno; también a veces por cuenta de las Cortes, por tutelas que obligan a incluir ciertos tratamientos que hacen que el sistema se vuelva demasiado caro y ese es uno de los problemas que tenemos.

Pero Colombia también es uno de los países del mundo donde el porcentaje del ingreso familiar es menor dedicado a la salud. Es decir, que el sistema cubre un porcentaje muy grande, las necesidades de la salud de las familias.

Por supuesto que nos queda también mucho camino por recorrer, el servicio hay que mejorarlo, las IPS están, muchas, en crisis; las EPS también. Pero es un problema más financiero que se está arreglando y que hoy es bastante menor que lo que teníamos hace 5 o 6 años.

O sea que en materia de salud hemos hecho también una base bastante importante.

En educación, garantizar la educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos, ese es el cuarto objetivo.

En educación qué hicimos.

Decretamos la educación gratuita para todos los niños y niñas de Colombia del grado cero al grado 11, para que ningún papá o ninguna mamá tengan excusa para no enviar sus hijos al colegio.

Y las familias más pobres me dijeron gracias, Presidente, por la gratuidad pero es que los textos escolares son demasiados caros.

Hemos distribuido ya hoy 37 millones de textos escolares. Este año solamente vamos a distribuir 11 millones de textos adicionales,

Pero no solo eso. Aumentamos sustancialmente el acceso a la educación superior. La recibimos en 37 por ciento. Nos propusimos subirla a 50, vamos en el 51 y medio por ciento. Y hemos hecho un gran esfuerzo en materia de calidad.

Estamos y nos pusimos un objetivo muy ambicioso: ser el país mejor educado de América Latina en el año 2025. Estábamos de últimos en los países que se miden en las pruebas Pisa en la región.

En la última prueba ya pasamos al cuarto lugar. Le estamos pisando los talones a Uruguay y a Costa Rica y redujimos la brecha con el campeón, con Chile, que es el que tiene el mejor sistema educativo.

Ya hemos reducido casi a la mitad la brecha que tenemos y si seguimos con la tendencia, podremos ser el país más educado de América Latina, que sería un gran logro, de aquí al año 2025.

Los programas que hemos introducido para que los más talentosos puedan acceder a las mejores universidades, el programa de Ser Pilo Paga. Estamos haciendo un gran esfuerzo, estamos construyendo 30 mil aulas de aquí al final de Gobierno, para poder dar jornada única en los colegios públicos.

Ese es uno de los orígenes de la inequidad. Los colegios públicos tenían jornada de dos o tres turnos. Cinco horas podía ir un niño al colegio, los colegios privados 8, 9 o 10 horas y ahí comenzaba la inequidad.

Eso hay que resolverlo, pero como no teníamos la infraestructura, estamos haciendo un gran esfuerzo.

En tres años estamos construyendo el número de aulas que si hubiésemos continuado con la tendencia y la velocidad que traíamos en los últimos 10 o 15 años nos hubiera tomado 80 años hacer lo que estamos haciendo en tres años.

Ahí vamos entonces avanzando. Nuevamente, nos queda mucho camino por recorrer.

Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas. Hemos puesto en marcha muchas iniciativas en este frente. Por ejemplo con la estrategia Más Mujeres, Más Democracia, el porcentaje de mujeres candidatizadas pasó de menos del 20 por ciento, al 37 por ciento. 36.7 por ciento del año 2015.

Se han aprobado leyes penalizando la discriminación.

Hoy hay más mujeres en el Gobierno, muchísimas más mujeres en el Gobierno de lo que exigen las cuotas.

Yo he sido enemigo de las cuotas porque creo que las mujeres no necesitan ninguna acción afirmativa. Eso creo que para mí es discriminatorio. Pero la demostración de que no necesitan cuotas es lo que está sucediendo en Colombia; hay muchos más mujeres en el Gobierno y en altas dignidades que lo que exigen las cuotas.

Pasamos un Ley Antifeminicidio. Pasamos otra ley para fortalecer las medidas de protección a las víctimas de crímenes.

Inclusive en el Acuerdo de Paz hay un capitulo especifico de la equidad de género para darles a las mujeres, que fueron las más víctimas de las víctimas, un tratamiento privilegiado en el proceso de reparación.

Nuevamente, nos falta mucho camino por recorrer. Todavía a las mujeres les están pagando menos por el mismo trabajo que a los hombres. Ahí hemos avanzado, pero no hemos avanzado lo suficiente.

Pusimos con la Ministra Clara López una cantidad de inspectores para vigilar las empresas para vigilar específicamente ese punto. Que a las mujeres les pagaran lo mismo que a los hombres. Hemos avanzado pero nos falta bastante camino por recorrer.

El otro objetivo, garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos, aquí ustedes han tenido mucho que ver.

Hemos hecho un progreso enorme. Enorme. 5.6 millones de personas tienen hoy agua potable y no tenían hace siete años. 5.6 millones y 6.1 millones tienen acceso a alcantarillado que no tenían hace siete años. Y 4.7 millones se han beneficiado de lo que llaman calidad y continuidad.

Ahí la base ha sido muy importante y creo que también si seguimos con ese ritmo vamos a poder tener unos resultados muy importantes al final de Gobierno.

Garantizar el acceso de una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos.

Garantizar el acceso de una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos.

Creo que el Ministro (Germán) Arce les habló de ese tema. La cobertura del servicio de electricidad alcanzo el 97 por ciento en el año 2015, no sé cuál es el año 2016, cuánto es esa cobertura.

El año entrante tenemos 98, con ustedes muchos de ustedes, mejorando el servicio para que sea fiable, sostenible.

No sé si el Superintendente de Servicios Públicos les habrá contado en qué va lo de Electricaribe. Entonces ahí vamos.

Muy bien.

Promover el crecimiento económico sostenido, sostenible, pleno empleo productivo y trabajo decente. Es decir, tener una economía sólida. Ese ha sido también uno de los principios fundamentales de todas nuestras políticas, porque estamos convencidos en el Gobierno, yo he estado siempre convencido, si uno no tiene una economía sólida, el resto de las políticas se vuelven muy difíciles de poner en práctica.

Las crisis económicas es lo que más vulnera los derechos de cualquier ciudadano. Por eso evitar las crisis es tan importante.

Y por eso la primera reforma Constitucional que introdujimos en el Congreso de la República fue el de incluir en la Constitución el concepto de sostenibilidad fiscal, que todos los poderes públicos, el Congreso de la República, el Ejecutivo, las Cortes, tengan las consecuencias económicas de sus decisiones.

Porque la irresponsabilidad económica inmediatamente produce una crisis que vulnera los derechos de los ciudadanos. Y nuestra Constitución es una constitución garantista.

Fue una discusión muy linda en el Congreso y después en la Corte Constitucional.

Por qué había que incluir ese concepto económico como casi que un derecho fundamental.

Pero esa modificación, sumada a la regla fiscal, a la ley de regla discal que nos obliga al Gobierno a tener un porcentaje de gastos en función de nuestros ingresos, eso les da una tremenda confianza a los inversionistas.

Eso fue lo que permitió que nos aumentaran en dos ocasiones, que nunca había pasado, nuestra calificación las calificadoras de riesgo, que nos retornaran el grado de inversión, lo cual ¿qué efecto tiene? Baja sustancialmente el costo de nuestro crédito. Y eso genera toda una dinámica económica.

Eso fue algo muy importante que hicimos al comienzo y luego identificamos lo que llamamos las locomotoras, lo que jalona la economía: el tema de vivienda, el tema de infraestructura, el tema de energía, de hidrocarburos; el tema agropecuario, el tema de innovación.

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Y eso es lo que nos ha permitido tener un crecimiento en promedio colectivo por encima del 4 por ciento, que en este momento estamos sufriendo los coletazos de la crisis de la baja del precio del petróleo, pero estamos creciendo a un ritmo bastante mayor que la región. Estamos punteando el crecimiento junto con Perú y esperamos que la tendencia siga ascendiendo para volver a un crecimiento por encima del 4 por ciento.

En eso hemos también tenido mucho cuidado, mucho, y hemos priorizado que las políticas generen empleo y un empleo formal.

Y eso nos ha permitido reducir, llevamos 81 meses de gobierno, y en 75 se ha generado empleo. 81 meses de 75.

Cumplimos la meta de bajar a un digito el desempleo hace ya bastante tiempo. Hemos creado 3 millones 700 mil empleos y por primera vez, la mayoría del empleo ha sido formal. Antes se creaba empleo pero en su mayoría era informal; ahora es formal.

Ahí también nos queda mucho camino por recorrer, sobre todo algo que en toda América Latina hemos fallado es aumentar la productividad de la economía. Y ahí hay un gran reto, donde tenemos además un espacio grandísimo para crecer, si logramos políticas que aumenten la productividad.

Y la inversión, que es una de las condiciones fundamentales. La inversión la recibimos en el 20 por ciento como porcentaje del PIB. En este momento está por encima del 28 por ciento. Es la inversión más alta de cualquier país de América Latina.

Y ese es un factor muy importante, porque es lo determina el crecimiento futuro. O sea que tenemos que mantener ese ritmo de inversión. Yo creo que ahora con lo que se nos viene, gracias a lo que sucedió ayer, vamos a tener un flujo de inversión mucho más alto, aunque lo hemos tenido, afortunadamente.

El otro objetivo, construir una infraestructura promover, la industrialización inclusiva y sostenible.

Infraestructura. Ustedes, cuando llegaron a este hotel, vieron ese puente que se está construyendo.

La revolución que estamos haciendo en infraestructura no tiene precedentes.

Las construcciones de 4G, ya se han construido más de 10 mil kilómetros, 10 mil kilómetros es como ir diez veces de Cartagena a Bogotá. Eso ya está construido.

Los puentes por dar un ejemplo, doctor Bernardo (Vargas), usted que es muy enterado, muy informado ¿cuántos puentes cree que hemos construido el Gobierno?

Deme una cifra.

35 puentes.

Hemos construido mil 300, mil 300 puentes.

Ustedes cuando llegan a Bogotá, llegan al aeropuerto, número uno en carga de América Latina, número tres en pasajeros, simplemente porque ciudad de México y Sao Paulo son muchísimos más grandes que Bogotá, pero el aeropuerto con la mejor tecnología de América Latina.

Hoy tenemos ya el número de vuelos que entran y salen el mismo ritmo, el mismo índice que tiene el aeropuerto de Heathrow, y hemos intervenido 58 aeropuertos.

Los puertos, aquí Cartagena es el puerto más eficiente de todo el Caribe y Buenaventura ya es el puerto más eficiente de todo el Pacífico latinoamericano.

Y ahí estamos haciendo un esfuerzo todavía mayor, porque hasta hora está comenzando esa gran revolución de la infraestructura.

Representante, usted sabe que allá en su departamento de Antioquia está todo en obra, todo en obra, como está en obra buena parte del Caribe.

Esta mañana, el Alcalde fue testigo, aquí en el Caribe autorizamos la construcción de siete puentes más. 621 mil millones adicionales en inversiones, la mayoría, el 80 por ciento en vías.

O sea que ahí, según dice el Banco Mundial, el proyecto que infraestructura de Colombia es el más ambicioso de cualquier país emergente en este momento en el mundo.

Y la infraestructura que le corresponde al Ministro de las TICs, al comienzo del Gobierno nos dijeron que estábamos locos porque prometimos que íbamos a conectar todos los municipios de Colombia con fibra óptica y banda ancha.

Pues ya están conectados todos los municipios con fibra óptica y banda ancha.

El gran reto ahora es cómo utilizamos esa infraestructura y en esa materia de innovación y tecnología, ayúdeme doctor (David) Luna ¿cuántos computadores por habitante tenemos hoy?, ¿cuántos recibimos y en cuánto estamos?

24 niños por cada computador.

Y hoy tenemos cuatro niños por cada computador y vamos a terminar el Gobierno dos niños por cada computador.

Eso nos debe ayudar muchísimo a ese otro problema de la otra productividad.

Otro objetivo, reducir la desigualdad. Colombia en los últimos años, desde que yo recuerde cuando fui Ministro de Comercio, que abrimos la economía, hace 27 años, venía creciendo pero también pero también venían creciendo las brechas. Los ricos eran más ricos y los pobres eran más pobres, o más pobres relativos de los ricos.

El famoso coeficiente Gini, que mide la desigualdad, crecía al ritmo que crecía la economía. Desde hace tres años rompimos esa tendencia.

Por primera vez las desigualdades han comenzado a reducirse, no solamente entre las personas,sino entre las regiones y eso tiene que ver mucho entre la reforma que hicimos con las regalías.

Hoy todos los municipios, inclusive los más pobres, los más alejados, reciben algo de regalías. Eso ha tenido un gran efecto, ir reduciendo la desigualdad.

Y hoy por primera vez la clase media es más grande que los considerados pobres. Eso nunca había sucedido en Colombia.

Tenemos mucho camino por recorrer, todavía las brechas son vergonzosas. Pero por lo menos rompimos la tendencia y vamos en la dirección correcta.

El otro objetivo, lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes, sostenibles.

El programa de vivienda que hemos emprendido es un programa que ha beneficiado más de 716 mil hogares, hemos construido un millón 300 mil viviendas, 135 mil gratis para aquellas familias que ni siquiera tenían una cuenta bancaria y que nunca habían soñado con tener una vivienda. Y hemos logrado reducir el déficit cuantitativo habitacional a la mitad.

Todavía nos falta much, porque todavía esa mitad es un número muy grande de familias que aspira una vivienda, un techo propio y que no los tienen. Pero lo que se ha avanzado en estos siete años ha sido muy importante.

Otro objetivo, producción y consumo responsables. Lanzamos la Misión de Crecimiento Verde, hay una política nacional para la gestión integral de residuos sólidos.

Queremos que esa tasa, llamada tasa de aprovechamiento, suba del 17 al 30 por ciento en diez años.

Tenemos una política nacional de producción y consumo sostenible que lanzamos ya hace algunos años y expedimos una resolución que reglamenta el uso racional de las bolsas plásticas. Ahí hemos venido adoptando decisiones en ese frente.

Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático. La semana antepasada el Congreso de la Republica nos aprobó finalmente el tratado que firmamos en la Cumbre de París. Ahí nos comprometimos a reducir en un 20 por ciento las emisiones de carbono, pusimos un impuesto, en eso somos pioneros, a la emisión de carbono. Eso el mundo lo ha reconocido. Hemos protegido un área muy importante de bosques, que tiene que ver con el otro siguiente objetivo, que es conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos.

Declaramos 18 millones de hectáreas de zonas marino-costeras del país como zonas protegidas, hemos delimitado 21 paramos de 36 y vamos delimitar todos antes de finalizar el Gobierno.

Colombia tiene el 52 por ciento de los páramos del mundo. Los páramos son las fuentes de agua. Y Colombia tiene el 50 por ciento.

Por eso es tan importante proteger esas fuentes de agua. Y eso es lo que estamos haciendo delimitando los páramos.

Y hemos protegido, ya llevamos 18 millones de hectáreas de bosques y de biodiversidad que está protegida.

Y vamos a terminar el Gobierno protegiendo 26 millones, un área mucho más grande que por ejemplo la Gran Bretaña, protegida, porque una de las grandes riquezas que tenemos los colombianos es nuestro medio ambiente, nuestra biodiversidad.

Pero también es una de nuestras grandes obligaciones, porque somos uno de los países más vulnerables frente al cambio climático.

Por eso ahí tenemos que ser muy proactivos internacionalmente y tenemos que dar ejemplo y eso es lo que estamos tratando de hacer.

Y finalmente, el último Objetivo de Desarrollo, paz, justicia e instituciones sólidas.

Antes de entrar a ese objetivo, ahí uno que tiene que ver muchísimo con todos, que es nuestra parte internacional, el relacionamiento de Colombia con el mundo entero, nuestra diplomacia.

Acuérdense cómo estábamos hace seis, siete años. Qué ha pasado. Nos aprobaron todos los tratados que estaban bloqueados, nos quitaron la visa en 64 países, nos están llamando a hacer parte de todas las instancias de discusión de los temas importantes.

Colombia se volvió un jugador relevante en el mundo. Eso es muy importante, porque es la mejor forma de proteger un mundo cada vez más globalizado. Y ahí hemos hecho unos grandes esfuerzos.

Por eso estamos queriendo, por ejemplo, ingresar a la Ocde, esa es una organización que no es como algunos dicen, de países ricos. Es una organización de los países con las mejores políticas públicas, con las mejores prácticas.

Y qué significa entrar a hacer parte de ese grupo de países.

Que garantizamos, y para ustedes esto es muy importante, garantizamos la calidad de nuestras políticas públicas, porque todos los años están discutiendo la calidad de las políticas públicas de los países miembros, las innovaciones que un país descubrió, cómo distribuir mejor la electricidad o el agua.

Entonces esas políticas, los otros países deben adoptarlas, las mejores prácticas.

Eso es una garantía de estabilidad en las reglas de juego, en la parte de las inversiones hacia el futuro.

Hemos hecho un inmenso esfuerzo. Muchas leyes que han aprobado en el Congreso tienen que ver con el ingreso nuestro a la Ocde. Nos faltan 2 comités, son 23.

Yo espero que al final del año, Colombia sea aceptada formalmente en ese grupo de países. Y eso es un gran legado hacia el futuro, por lo que les estoy diciendo, porque eso nos obliga y va a obligar a todos los gobiernos hacia a adelante a mantener una calidad mínima en sus políticas públicas.

Y eso en materia de servicios públicos sí que es importante. Eso tiene que ver mucho con la regulación.

Si hay algo que a ustedes les interesa es la buena calidad de la regulación. Y ahí yo siento muchas veces que nos quedamos rezagados.

Yo siento muchas veces que nos quedamos rezagados, tenemos un sistema demasiado lento, aunque al mismo tiempo ustedes también exigen estabilidad en las reglas de juego.

Cómo hace uno compatible la estabilidad de las reglas de juego con no quedarse atrás en la evolución de la regulación...

De pronto el Director de Planeación (Luis Fernando Mejía) me puede ayudar. Qué estamos haciendo en materia de regulación y qué vamos a hacer de aquí al final de año y al final del Gobierno.

(…)

Y el último punto, el último objetivo, el de seguridad y justicia y paz.

Ya tenemos la tasa de homicidios más baja de los últimos 42 años; la tasa de secuestros más baja en los últimos 50 años; los indicadores de seguridad más bajos en muchísimo tiempo.

Pero lo más importante, creo yo, fue lo que sucedió ayer.

Hoy este congreso se celebra por primera vez, el primer congreso que se celebra sin las Farc. Las Farc dejaron de existir.

Y eso tiene un efecto muy positivo en todo este engranaje, todos estos Objetivos de Desarrollo Sostenible, que hasta ahora, porque mucha gente no creía que lo que ayer sucedió iba a suceder.

Hace una semana muchos amigos míos me decían: no, esa gente al final no va a cumplir, esa gente al final no se va a someter a nuestras leyes, a nuestra Constitución.

Pues sí. Entregaron todas las armas.

Algunos dicen ¿pero qué pasó con las armas que por ejemplo Montesinos les vendió, que eran 10.000?

A esos incrédulos se les olvida que nuestra Fuerza Pública viene combatiendo a las Farc y a la guerrilla hace muchos años, y que todos los días ustedes ven en los periódicos y veían en los periódicos que se dieron de baja, o se capturaron, dos, tres guerrilleros en una operación, y tres, cuatro, 10, 15 fusiles.

Son cientos de miles de fusiles y de armas que la Fuerza Pública ha venido acumulando, ha venido incautando, 58.000 desmovilizados que se han desmovilizado con sus armas.

Entonces los que no quieren creer que lo que ayer sucedió fue algo realmente histórico, pues van a buscar siempre algún tipo de argumento o de excusa.

Lo que ayer vimos, y las Naciones Unidas así lo ratificaron, el proceso de paz, la entrega de armas más completa que se haya registrado en la historia de cualquier proceso de paz en el mundo.

Generalmente el número de armas que se entrega es una por cada dos, tres, cuatro o cinco guerrilleros. Así sucedió en Sir Lanka, en El Salvador, en Guatemala, en Sudáfrica.

En esta ocasión fue uno a uno. Los siete mil ciento venitipico de guerrilleros que fueron registrados, cada uno entregó su arma, registrada el número, la serie, y cada uno firmó un compromiso de que nunca más va a volver a utilizar ni esa ni ninguna otra arma en su vida.

Es un compromiso que pues espero que todos cumplan, pero que si el 90 por ciento lo cumple, eso es un gran gran logro.

Pero lo más importante es que ese logo de las Farc, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, desaparecen. Ya no existen las Fuerzas Armadas porque ya no están armadas.

¿Y eso qué significa para la economía y para la prosperidad del país?

Primero, una oportunidad inmensa para ustedes, porque se abre un país nuevo, al cual no teníamos acceso. Sin servicios públicos, que ahora podemos llevarles servicios públicos; sin infraestructura que ahora podemos llevarles infraestructura.

Muchas de esas áreas, muchos de ustedes las conocen, son áreas riquísimas, con un potencial enorme. Entonces ahí hay una oportunidad maravillosa que hasta ahora está comenzando a protocolizarse, a volverse realidad.

Y que va a tomar algunos años…

Por supuesto. La paz no se construye de la noche a la mañana. Yo digo que es como una catedral, ladrillo por ladrillo, pero los cimientos de esa catedral ya son unos cimientos sólidos.

Les voy a dar ejemplo, para los economistas que están aquí: hay muchos estudios que miden el costo de la guerra. Uno de los más completos es el costo en materia de productividad.

Tenemos ocho millones de víctimas desplazadas.

¿Qué le pasa a una persona, a un campesino, de aquí de los Montes de María, que fue desplazado al barrio Nelson Mandela aquí en Cartagena?

Su productividad se reduce entre un 50 y un 80 por ciento. O sea, lo que producía allá en los Montes de María, aguacates o ñame, y viene aquí a los cinturones de miseria en Cartagena, como contribución a la economía se reduce entre un 50 y un 80 por ciento. Multiplicado por ocho millones.

Y eso ha significado que, de acuerdo también a muchos otros estudios, entre ellos uno que hizo nuestro Ministro de Hacienda siendo Director de Fedesarrollo, dice que el crecimiento de la economía se ha frenado porque la guerra ha sido como un freno de mano. Cuando uno tiene ganas de arrancar pero el freno de mano está puesto, pues le queda más difícil. Nos ha costado entre dos y tres por ciento, en los últimos 20 a 30 años.

Al desaparecer ese fenómeno, al revertirse, seamos muy conservadores, digamos que se revierte solamente en un 30 por ciento, pero 30 por ciento es un porcentaje, uno por ciento más de crecimiento todos los años. Eso sumado es muchísimo, solamente como un beneficio económico.

Aparte de todo lo que significa en nuestra forma de ver la vida. La cantidad de sed de venganza, de sentimientos negativos que genera una guerra. Y lo estamos viendo en el país.

Yo digo que hay dejación de armas, que hubo ayer. Ojalá podamos hacer una dejación de odios y nosotros podamos reconciliarnos como país, reconciliarnos todos, porque este es un país maravilloso.

De manera que este es el primer congreso al que asisto sin las Farc, con un país que realmente ahora comienza la construcción de la paz.

Y ustedes, todos ustedes, están llamados a poner su granito de arena, en la construcción de ese nuevo país que ya es posible, que ya estamos comenzando a poner los primeros cimientos, pero que va a ser un país mucho mejor que les vamos a dejar a nuestros hijos.

Quiero agradecerles a ustedes ese aporte que han hecho durante todos estos años y el aporte que van a hacer hacia el futuro. La inversión que va a venir a Colombia va a ser muy importante.

Aquí por ejemplo, Alcalde (Manuel Vicente Duque), prepárese, que el turismo se va a multiplicar como nunca antes. Porque eso siempre ha sucedido: los países que firman la paz y ven que realmente la paz es un hecho, los turistas fluyen de una forma realmente importante.

¡Ya lo estamos viendo! El año pasado recibimos 5 millones de turistas y no estábamos todavía con la paz consolidada o por lo menos garantizada.

O sea que tenemos toda clase de oportunidades que se nos abren, lo importante es que trabajemos juntos.

En el sector de los servicios públicos, ahí sí que se aplica al pie de la letra la alianza público–privada y ahí debe operar esta alianza.

Como decía el Director de Planeación, por ejemplo una regulación que para el sector privado no sea más costosa, pero toda esa sinergia que podemos construir sector público y sector privado, a través de mejores servicios públicos, pues es una contribución enorme a esa construcción de la paz.

Les agradezco mucho y que Dios los bendiga.

(Fin)

 

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